Falta de Tiempo por Responsabilidades.
A veces sientes que no tienes tiempo para entrenar porque tus días están llenos de responsabilidades. Llevar a los niños a la escuela, cumplir con las tareas del trabajo y atender las necesidades del hogar te deja poco espacio para dedicarte a tí misma. En medio de todo esto, el gimnasio parece una misión imposible, así que sueles posponer tu entrenamiento.